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Pasos a seguir para escoger una buena proteína

Cuando se está en etapa de la musculación, además de realizar un buen entrenamiento de pesas y darle el tiempo que el cuerpo necesita para descansar y reponer las fibras musculares descompuestas con el ejercicio, también se necesita (y en mayor importancia), llevar a cabo una dieta hipercalórica con un consumo de proteínas elevado.

Dado que las proteínas aportan únicamente 4 calorías por cada gramo, al igual que los carbohidratos, mientras que las grasas aportan 9 calorías por cada gramo, muchas veces, la sola alimentación a base de productos como la carne magra, los pescados, las aves de corral y los lácteos (sin mencionar frutas, verduras, cereales, etc.), no son suficientes para cubrir las necesidades diarias para lograr una correcta progresión. Esto ha permitido a la fabricación de productos que son capaces de complementar los requerimientos de la dieta, sin llegar a exceder el límite calórico establecido; son los conocidos suplementos proteicos.

Su inmensa popularidad ha llevado a que en el mercado existan un gran número de productos con el mismo fin, siendo que algunos resultan más buenos que otros, pero hasta ahora no hay una marca referente con la que sea posible decir “este es el mejor suplemento y por eso lo recomendamos por encima de los otros”. Por esa razón, antes de acudir a la farmacia o tienda deportiva para comprar proteína en polvo, hay que tomarse el tiempo para conocer los ingredientes que la componen, el prestigio de la marca y otros factores para descubrir la verdadera efectividad de la misma y saber si es la ideal para cada tipo de cuerpo.

Ventajas de los suplementos de proteína

Pero además de cumplir con la función de saciar las necesidades diarias de proteínas para los atletas, existen otras razones por las qué comprar este tipo de productos, los cuáles se comentan a continuación.

  • Propician a una absorción más rápida de proteínas post-entrenamiento
  • Mejoran la digestión y la absorción de los nutrientes
  • Permiten un mayor flujo de aminoácidos a lo largo del día

Sin embargo, aún hay que insistir que no todas las proteínas del mercado aportan los beneficios mencionados, por lo que únicamente deben consumirse aquellos que cumplan con una serie de requisitos.

Cómo escoger una buena proteína en polvo

Potenciadores de masa vs proteína en polvo

El primer paso para comprar una proteína es distinguir las diferencias entre cada una de las que se comercializan.

Los potenciadores de masa, son aquellos productos que hechos a partir de proteínas, carbohidratos y grasas; por lo que si bien estos tres macronutrientes son necesarios en todo tipo de dietas, estas no son recomendables para potenciar el crecimiento de la masa muscular, siguiendo una dieta adecuada, puesto que por la inclusión de más ingredientes, genera un aumento en la ingesta calórica por cada porción.

En esta caso, se recomienda comprar la sola proteína en polvo, siempre y cuando cumpla las siguientes características:

  • Tener un bajo contenido en grasas, de 1 a 5 gramos cuando mucho
  • Tener un bajo contenido en carbohidratos, de 1 a 5 gramos cuando mucho
  • Tener un alto contenido en proteinas, entre 20 y 30 gramos por porción

El prestigio de la marca

Tal y como sucede al comprar ropa, siendo que las marcas más caras utilizan mejores elementos para la fabricación telas, algo parecido sucede con la proteína. Al escoger un producto, hay que procurar hacerlo de una marca respetable.

Las empresas que han existido en el negocio por más de tres años es porque son capaces de realizar un producto excelente, y la gente que ya está más informada sobre el tema, los busca. Si no conoces de marcas, no te preocupes, que nosotros mismos hemos escrito reviews de algunas proteínas que recomendamos ampliamente.

La pureza del producto

Un producto con alto contenido en proteínas no siempre va a ser mejor que un producto que utiliza proteínas en buen estado y de forma pura. Aunque es imposible encontrar un suplemento que traiga proteínas en su totalidad, siempre es aconsejable buscar aquellos que tengan entre 7 y 10 ingredientes, y eventualmente, que estos sean naturales en su mayoría.

Muchas empresas de poco prestigio utilizan la publicidad engañosa, añadiendo en las etiquetas “ingredientes añadidos” que potencian la absorción de proteinas y por tanto, el crecimiento de la masa muscular. Sin embargo, hay que tener en cuenta, que aunque estos añadidos están presentes en el producto, tiene una presencia poco significativa, y no son suficientes para garantizar los resultados que prometen. Además, suelen tener un precio estratosférico, por lo que ni siquier vale la pena considerarlos.

El índice de concentración, el aislado o contenido de caseína

También existen otros subtipos de suplementos proteicos, que se diferencian principalmente por la forma de preparación. Aún así, resulta sorprendente saber que a pesar de variar tanto en los métodos o fórmulas de preparación, al final de cuentas, los beneficios entre unas y otras no son tan notables, pero aún así vale la pena conocer esas diferencias.

  • Proteína con mayor índice concentrado: Se trata de una fuente de proteína para absorción moderada, ideal para su consumo entre comidas y para quienes apenas empiezan el gimnasio.
  • Proteína con mayor índice aislado: Se refiere a una proteína de suero de rápida absorción, recomendada para los atletas que entrenan a una mayor intensidad. Debe tomarse inmediatamente post-entrenamiento para permitir el transporte de las proteínas y los aminoácidos a las células musculares.
  • Proteína con mayor contenido de caseína: Esta sustancia se caracteriza por tener un período de absorción mucho más largo que las dos anteriores. Por lo general, los más experimentados suelen tomarla como su última comida antes de ir a dormir, puesto que propicia a un mayor flujo a de aminoácidos a lo largo de la noche, permitiendo una mayor recuperación muscular y por tanto, potenciando el crecimiento.

Una vez conociendo todos estos puntos, resultará más fácil escoger una proteína que se adapte a las necesidades de cada persona, por lo que ya no hay riesgo de comprar un producto malo o producto bueno, pero inadecuado para cierto entrenamiento o dieta.